El gran dilema de los Gobiernos ante la epidemia de gripe: ¿informar o alertar a la población?
Comunicación gubernamental frente al aumento de casos de gripe
Recientemente, España ha registrado un notable crecimiento en los diagnósticos de gripe A. La cobertura mediática emplea términos como "epidemia", "alerta sanitaria" o "supergripe", describiendo una rápida propagación atribuida a una variante más transmisible del virus.
Este lenguaje, cargado de elementos sensacionalistas, funciona como un reclamo para captar la atención del público, aunque en ocasiones recurra al temor mediante metáforas beligerantes ("explosión", "dispararse"), intensificadores o atribuyendo acción propia al virus.
El enfoque institucional: informar sin alarmar
Frente a este posible clima de alarma, el Ministerio de Sanidad español elige una estrategia comunicativa diferente. Su objetivo es transmitir información clara sobre la situación epidemiológica, intentando evitar la generación de pánico en la sociedad.
En su web oficial, esto se manifiesta de varias formas:
- Se utiliza el testimonio "la pasé como una gripe normal", buscando quitar dramatismo a la nueva variante.
- Se afirma que "muchas personas ya han pasado la gripe A sin problemas", empleando una técnica de "prueba social" para generar tranquilidad.
- El mensaje se dirige al ciudadano de forma directa y cercana (uso del "tú"), acompañando las explicaciones con recomendaciones prácticas, como la vacunación para grupos de riesgo.
Características del discurso oficial
El lenguaje utilizado es predominantemente sencillo y accesible, salvo en la enumeración específica de condiciones médicas de riesgo. Se apoya en recursos visuales como:
- Uso del color rojo para resaltar ideas clave.
- Epígrafes en negrita para organizar la información.
- Un apartado de preguntas frecuentes temáticas.
El contenido busca contextualizar y normalizar la situación:
- Se define la gripe como una enfermedad habitual en invierno.
- Se explica que los virus gripales pueden combinarse y dar lugar a nuevas variantes.
- Se subraya que, aunque es muy contagiosa, "se comporta como una gripe cualquiera", distanciándola de la percepción de un virus completamente nuevo.
- Se ofrecen recomendaciones en lugar de órdenes, explicando, por ejemplo, que el mayor contagio se debe a la falta de defensas previas en la población.
Persuasión mediante comparaciones
La comunicación establece comparaciones para modular la percepción:
- Se contrasta la situación actual con la grave pandemia de 1918 ("gripe española"), destacando que ahora contamos con sistemas de salud más robustos.
- Al mismo tiempo, se advierte, mediante expectativas negativas, sobre la importancia de la prevención y la vacunación para evitar que evolucione a una pandemia.
En conjunto, la estrategia busca persuadir antes que alarmar, promoviendo una actitud responsable de protección individual y colectiva.
Un enfoque que varía entre países
El uso del miedo en la comunicación sanitaria es una herramienta de persuasión institucional común, pero su intensidad difiere. Por ejemplo, el Servicio Nacional de Salud británico (NHS) emplea un tono más alarmista, alertando sobre una "supergripe" y cuantificando el impacto hospitalario en términos muy gráficos (ej., "podría llenar más de tres hospitales al día").
Estas diferencias reflejan el dilema constante para las autoridades: cómo informar con rigor sobre una crisis sanitaria sin desencadenar una alarma social injustificada. No existe consenso entre los expertos sobre la efectividad óptima del miedo en este ámbito.
Autora:Alicia Mariscal
Contenido original en https://theconversation.com/el-gran-dilema-de-los-gobiernos-ante-la-epidemia-de-gripe-informar-o-alertar-a-la-poblacion-272296
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