La nueva epidemia silenciosa que crece en España y no es el covid: los médicos ya alertan de su impacto laboral

📅 27/12/2025 📂 salud

La creciente crisis de salud mental en el ámbito laboral

En la actualidad, los sistemas sanitarios no solo lidian con dolencias habituales —algunas en aumento— o con las secuelas de la Covid-19. El incremento más notable responde a un perfil de paciente cada vez más común: profesionales que, exhaustos, con ansiedad o directamente imposibilitados para continuar, solicitan una baja laboral porque han llegado a su límite. No se trata de una patología desconocida ni de un brote súbito, pero sí de un fenómeno que está modificando la concepción del trabajo y el bienestar en España. La denominada epidemia silenciosa de los trastornos psicológicos ya deja una huella palpable en compañías, mutuas y hogares.

Una tendencia en ascenso constante

Este problema latente no es reciente. Se ha ido agravando en un escenario de inestabilidad económica, exigencia creciente y carencia de medios. Después de la pandemia, lejos de remitir, un gran número de personas arrastra una fatiga emocional que se manifiesta en el entorno laboral con mayor evidencia que nunca. Lo que antes se sobrellevaba a base de esfuerzo, ahora deriva, con frecuencia creciente, en una visita al médico. Las estadísticas reflejan esta realidad de manera elocuente. De acuerdo con AMAT, las incapacidades temporales por problemas mentales se han incrementado un 176% desde 2015. En 2024 se contabilizaron 415.374 casos, una cifra sin precedentes para las mutuas. Y lo alarmante no es solo la dimensión, sino la tendencia: cada ejercicio supera al anterior.

Al examinar las cifras de los últimos diez años, lo primero que llama la atención es la progresión sostenida. Este aumento no puede atribuirse exclusivamente a la pandemia. Ya en 2016 se registraban 169.236 procesos y en 2018 se sobrepasaron los 222.000. Tras la pausa de los confinamientos, que fue solo un intervalo, los números repuntaron con intensidad en 2021, 2022 y 2023, hasta alcanzar el récord en 2024.

La incidencia mensual también corrobora la dirección: 2,18 bajas por cada 1.000 trabajadores afiliados en 2024. Supone un incremento del 9,55% frente al año previo y más del doble que hace nueve años. Para el colectivo médico, esto implica que prácticamente a diario atienden nuevos casos de ansiedad aguda, depresión o estrés laboral extremo.

El aumento de la depresión y la ansiedad

El Ministerio de Sanidad también ha cuantificado esta situación. La Encuesta de Salud de España de 2023 indica que el 14,6% de las personas mayores de 15 años presenta síntomas depresivos y un 8% sufre un cuadro grave. Son niveles históricos. Además, la distribución es marcadamente desigual: impacta más en mujeres y se acrecienta con la edad.

El consumo de medicación psiquiátrica se ha generalizado de forma alarmante. Cerca del 12% de la población toma ansiolíticos o somníferos y más del 6% emplea antidepresivos. Los especialistas ven en esto un indicio de que el modelo de soporte emocional, tanto dentro como fuera del trabajo, presenta deficiencias importantes.

La influencia del entorno laboral en esta crisis

La exigencia profesional se ha erigido en un desencadenante frecuente. Los expertos en psicología laboral insisten en una idea: el ritmo de trabajo actual es casi insostenible. Equipos reducidos, la percepción de tener que estar siempre disponible, el teletrabajo sin horarios definidos, la presión por cumplir metas y el temor al desempleo conforman un cóctel que desemboca en agotamiento mental.

La llamada fatiga por conexión permanente ha borrado por completo los límites entre la vida personal y la profesional. Y quienes más lo sufren son aquellos que carecen de red de apoyo, estabilidad o opciones reales de cambio. La OMS ya advirtió que la depresión será una de las principales causas de incapacidad para trabajar en la próxima década. España, a juzgar por los datos, ya transita por esa senda.

El debate sobre su reconocimiento como enfermedad profesional

Frente a este escenario, las autoridades y los especialistas han iniciado una discusión largamente aplazada: ¿deberían considerarse algunos trastornos mentales como enfermedades profesionales? La propuesta consiste en que, cuando se demuestre un vínculo claro entre el puesto de trabajo y el problema psicológico, la protección no se catalogue como contingencia común.

La iniciativa presentada en junio de 2025 establece que la evaluación debe fundamentarse en probabilidades clínicas, no en certidumbres absolutas. No obstante, admite que una proporción significativa de los afectados señala al trabajo como causa o factor que empeora su estado.

De avanzar esta medida, las mutuas desempeñarían un rol más relevante en la gestión de estos casos y el coste se repartiría entre las cotizaciones de la empresa y del empleado. Para muchos sanitarios, sería un avance imprescindible para visibilizar un problema que ya es estructural.

España afronta ahora un reto que no podrá solucionarse con una única ley ni con una campaña informativa. La salud mental requiere tiempo, inversión y una reevaluación profunda del modelo de trabajo vigente. Mientras, las estadísticas continúan al alza y las consultas siguen saturadas. Tal vez por eso los médicos se refieren a una epidemia silenciosa: no estalla, pero permea organizaciones completas y condiciona la existencia de millones de personas. Reconocer su alcance es el primer paso para impedir que se convierta en una normalidad asumida.

La nueva epidemia silenciosa que crece en España y no es el covid: los médicos ya alertan de su impacto laboral

Contenido original en https://okdiario.com/economia/nueva-epidemia-silenciosa-que-crece-espana-no-covid-medicos-ya-alertan-impacto-laboral-15986709

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