No, nuestro cerebro no se “desarrolla completamente” de golpe a los 25 años: esto es lo que dice la neurociencia

📅 27/12/2025 📂 salud

El mito del desarrollo cerebral completo a los 25 años

Al pasar tiempo en redes sociales como TikTok o Instagram, es probable que te cruces con la afirmación: "Tu lóbulo frontal no ha madurado del todo". Esta idea se usa frecuentemente como justificación neurológica para comportamientos impulsivos, como tomar una copa de más o contactar a una expareja contra todo pronóstico.

La función del lóbulo frontal y su consuelo

Es innegable que el lóbulo frontal es crucial para procesos cognitivos avanzados como la planificación, el juicio y el control de impulsos. Por ello, puede ser reconfortante atribuir nuestra inestabilidad o decisiones apresuradas a una causa biológica: la inmadurez de esta región cerebral. Atravesar la década de los 20 y los 30 suele ser una etapa llena de incertidumbre, y la noción de que nuestro cerebro aún está en construcción puede ofrecer una extraña sensación de alivio.

Un concepto simplificado y desactualizado

Sin embargo, la creencia popular de que el cerebro, específicamente el lóbulo frontal, finaliza su desarrollo a los 25 años es inexacta. Como ocurre con muchos mitos, se basa en hallazgos científicos reales que fueron excesivamente simplificados. La evidencia más reciente indica que el lóbulo frontal continúa desarrollándose hasta, al menos, los 30 años.

El origen del "número mágico": 25

Esta cifra emblemática surgió de investigaciones con neuroimágenes realizadas a finales de los 90 y principios de los 2000. Un estudio clave de 1999 monitoreó los cambios cerebrales en niños y adolescentes, centrándose en la materia gris, considerada la parte del cerebro encargada del procesamiento de información.

Los científicos observaron que, durante la adolescencia, la materia gris experimenta un proceso de "poda sináptica". En la infancia, el cerebro genera una vasta red de conexiones neuronales, que luego se refina al eliminar las conexiones menos usadas y fortalecer las más frecuentes.

Este ciclo de crecimiento y posterior reducción de volumen es esencial para el desarrollo cerebral óptimo.

El estudio longitudinal y sus limitaciones

En una investigación dirigida por el neurocientífico Nitin Gogtay, se realizó un seguimiento cerebral a niños desde los cuatro años, con escáneres cada dos años. Así se descubrió que, dentro del lóbulo frontal, la maduración avanza de la parte posterior a la anterior.

Al interrumpirse la recolección de datos a esa edad, los investigadores extrapolaron que el desarrollo probablemente culminaba alrededor de los 25, una estimación que se popularizó como un hecho definitivo.

La neurociencia moderna: conectividad y redes

Desde aquellos primeros estudios, el campo ha evolucionado. Hoy, el foco no está solo en regiones aisladas, sino en cómo se comunican entre sí distintas áreas del cerebro.

Un estudio reciente y amplio analizó la eficiencia de las redes cerebrales (la conectividad) examinando la topología de la materia blanca. Esta está compuesta por haces de fibras nerviosas que interconectan diferentes regiones cerebrales, permitiendo la transmisión de señales.

Al evaluar escáneres de más de 4200 personas de diversas edades, se identificaron etapas clave de desarrollo, incluyendo un período entre los 9 y los 32 años, al que denominaron "adolescencia cerebral".

¿"Adolescente" a los 30? El significado real

Puede sorprender que se considere al cerebro "adolescente" pasados los 30, pero este término describe una fase de cambios cruciales. Durante esta "adolescencia cerebral", el cerebro equilibra dos procesos:

Esta arquitectura no se consolida en un patrón estable y "adulto" hasta superados los treinta años.

La investigación también halló que la "escala pequeña" (una medida de eficiencia en la red) era el mejor indicador para determinar la edad cerebral en este grupo. En analogía con el transporte, mejorar la "escala pequeña" es como añadir carriles exprés, permitiendo que los pensamientos complejos viajen por rutas más rápidas y directas.

El punto de inflexión después de los 30

Esta dinámica de construcción no es perpetua. Tras los 32 años aproximadamente, la tendencia se invierte: el cerebro deja de priorizar la creación de nuevas "autopistas" (integración) y se centra en consolidar y mantener los caminos más transitados (segregación).

En resumen: durante los 20s el cerebro se está cableando, y en los 30s se dedica a optimizar y afianzar esas conexiones.

Construyendo un cerebro resiliente

Si nuestro cerebro sigue moldeándose durante toda la veintena y más allá, ¿cómo podemos influir positivamente en su desarrollo? La clave está en potenciar la neuroplasticidad, la capacidad cerebral para adaptarse y reorganizarse.

Aunque el cerebro mantiene cierta plasticidad durante toda la vida, la ventana entre los 9 y los 32 años representa una oportunidad excepcional para el crecimiento estructural. Diversas actividades pueden fomentar esta capacidad:

Por el contrario, el estrés crónico puede dificultar estos procesos. Para quienes aspiran a tener un cerebro ágil a los 30, es beneficioso desafiarlo constantemente durante los 20, aunque comenzar este entrenamiento mental nunca es demasiado tarde.

La neurociencia actual desmiente que el cerebro termine de desarrollarse abruptamente a los 25 años

Contenido original en https://theconversation.com/no-nuestro-cerebro-no-se-desarrolla-completamente-de-golpe-a-los-25-anos-esto-es-lo-que-dice-la-neurociencia-272593

Derechos de autor
Si cree que algún contenido infringe derechos de autor o propiedad intelectual, contacte en bitelchux@yahoo.es.


Copyright notice
If you believe any content infringes copyright or intellectual property rights, please contact bitelchux@yahoo.es.