¿Por qué el termómetro marca 25 º y la sensación térmica es de 27 º?

📅 17/10/2025 📂 salud

Diferencia entre temperatura real y sensación térmica

Esta publicación pertenece a la sección The Conversation Júnior, donde expertos de destacadas universidades e instituciones científicas responden a las preguntas de estudiantes curiosos de 12 a 16 años. Las consultas pueden enviarse a través del correo electrónico habilitado para esta sección.

Consulta realizada por estudiante de 16 años

Centro Educativo V Centenario (Sevilla)

No se trata de un error de la aplicación meteorológica o del dispositivo: son dos conceptos diferentes. Comprender esta distinción ayuda a organizar mejor tus actividades, seleccionar la vestimenta adecuada y mantener una hidratación apropiada. Analicemos qué representa cada medición.

Temperatura ambiental vs percepción corporal

En primer lugar, un termómetro convencional mide la temperatura del aire bajo condiciones específicas: en zona sombreada, con ventilación adecuada y a altura estandarizada. Representa una referencia física constante y comparable entre diferentes localizaciones y días. Por el contrario, la sensación térmica constituye una aproximación de lo que percibe nuestro organismo.

El propósito práctico de este segundo indicador resulta evidente: transformar las condiciones atmosféricas en niveles de confort o estrés térmico. No reemplaza al termómetro, sino que lo interpreta desde la perspectiva de la fisiología humana.

Factores que influyen en la percepción del calor

Para calcular esta sensación se integran diversas variables que modifican nuestro intercambio calorífico con el medio ambiente: temperatura, humedad, viento y radiación solar. Por esta razón, dos jornadas con idéntica temperatura pueden percibirse de manera distinta; si estas condiciones varían, cambia lo que experimenta nuestra piel.

El mecanismo de refrigeración natural

La transpiración funciona como nuestro sistema de aire acondicionado biológico: al evaporarse, extrae calor de la piel y nos refresca. Sin embargo, esta evaporación depende de la cantidad de humedad (es decir, de vapor de agua) presente en la atmósfera. Con humedad elevada, el aire contiene mayor saturación de vapor y dificulta la conversión del sudor en gas.

El resultado es que percibimos la humedad en la piel -sin lograr eliminarla adecuadamente-, lo que implica una refrigeración menos eficiente y una sensación de mayor calor con igual temperatura ambiental. Por este motivo, en días con alta humedad, hablamos de ambiente "sofocante".

Con humedad reducida, ocurre el fenómeno contrario: la transpiración se evapora fácilmente, la piel disipa calor con mayor eficacia y la sensación puede ser más fresca. No obstante, en estas circunstancias, aunque no lo notemos, estaremos transpirando considerablemente. De allí la relevancia de reponer líquidos para prevenir la deshidratación.

Influencia del movimiento del aire

La sensación térmica también se ve afectada por la circulación atmosférica. El viento acelera el intercambio y renovación del aire en contacto con la piel, favoreciendo la evaporación de la transpiración al aportar continuamente aire menos saturado. Este "efecto ventilación" permite que el mecanismo de sudoración -y por tanto, de refrigeración- funcione mejor, generando una sensación térmica inferior a la correspondiente con la temperatura ambiental. Una brisa suave ya produce efecto perceptible, pero con viento sostenido la diferencia puede ser significativa.

Impacto de la radiación solar y superficies

Por otra parte, la exposición solar directa actúa en sentido opuesto: añade radiación que el cuerpo absorbe como energía calorífica. Lo mismo ocurre con superficies calientes como pavimento, metal o fachadas expuestas al sol: irradian energía hacia nosotros, sin que necesariamente varíe considerablemente la temperatura del aire circundante. Permanecer bajo luz solar directa o cerca de superficies recalentadas incrementa la sensación térmica, razón por la cual en áreas urbanas esta percepción suele intensificarse.

Como consecuencia, la combinación de sombra y brisa generalmente reduce la sensación térmica, mientras que la conjunción de radiación solar y superficies calientes tiende a aumentarla. Ubicarse en zona sombreada, o desplazarse a calles bien ventiladas, representa una diferencia notable sin que el termómetro necesariamente registre variación. Durante la noche, con humedad reducida y presencia de viento, esta disparidad en la sensación térmica se hace particularmente evidente.

Índices de referencia y aplicaciones prácticas

Algunas aplicaciones meteorológicas muestran índices de calor corporal. Por ejemplo, pueden calcularse estos parámetros en plataformas especializadas combinando temperatura y humedad. Este indicador resulta especialmente útil cuando la temperatura supera los 27-30°C y debemos planificar actividades demandantes como ejercicio intenso o labores bajo exposición solar.

En espacios interiores también varía lo que percibimos aunque el termómetro indique la misma temperatura. Instalaciones deportivas cerradas, cocinas industriales o talleres con equipos térmicos pueden acumular radiación procedente de superficies calefactadas. Si a esto se suma ventilación insuficiente, la humedad aumenta y la evaporación de la transpiración se dificulta. Resultado: con 25°C "oficiales" puedes experimentar mayor calor que en el exterior bajo sombra.

Evaluación del estrés térmico

Por esta razón, cuando realizamos actividades intensivas o prolongadas, no basta con observar la temperatura: es necesario valorar el estrés térmico real. En el ámbito laboral, se utiliza otro indicador que integra temperatura ambiental, humedad, efecto de la radiación solar o de superficies emisoras y ventilación. Este cálculo se recomienda para evaluar condiciones tanto en interiores como exteriores, y sirve para determinar pausas necesarias, ritmo de trabajo o equipos de protección adecuados.

Relevancia para la salud y bienestar

¿Por qué resulta importante comprender estos conceptos? Porque de la sensación térmica dependen nuestro confort y salud. Entender estos mecanismos ayuda a protegernos mejor, ya que organizar las actividades considerando exposición solar y humedad, mantener hidratación adecuada y utilizar indumentaria transpirable genera diferencias significativas. Durante períodos de calor extremo, por ejemplo, nos proporciona referencias para adoptar decisiones preventivas.

El museo interactivo Parque de las Ciencias de Andalucía y su Unidad de Cultura Científica e Innovación participan en la sección The Conversation Júnior.

Comparación entre temperatura ambiental y sensación térmica

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